Presioná los botones de tu mouse físico y mirá cómo se iluminan en la representación.
Hacé todos los clics que puedas dentro del área. El contador medirá tu velocidad.
Hacé clic lo más rápido posible cuando el área se ponga verde.
Mantené presionado el clic izquierdo y arrastrá el objeto hasta la zona de destino.